Varios informes psicológicos concluyen depresión en pacientes de Traiber También experimentan irritabilidad, baja tolerancia a la frustración e insomnio, entre otros trastornos que han roto su rutina habitual.

Tarragona, 7 oct (EFE)

Varios informes psicológicos, a los que ha tenido acceso Efe, concluyen que los pacientes a los que se les implantó prótesis de Traiber, ahora investigadas por el juez, sufren depresión.

Varios informes psicológicos aportados por algunos de los pacientes personados en la investigación del juzgado número 3 de Reus sobre las prótesis de la empresa Traiber coinciden en describir síntomas de depresión e incluso de depresión mayor.

Así, los afectados examinados presentan un trastorno adaptativo mixto ansioso-depresivo, con sintomatología depresiva, tristeza, apatía y pérdida de seguridad asociada a sentimiento de incapacidad.

También experimentan irritabilidad, baja tolerancia a la frustración e insomnio, entre otros trastornos que han roto su rutina habitual.

Estas alteraciones emocionales parecen tener su origen en el mal funcionamiento de las prótesis implantadas, concluyen los informes que ya obran en manos del juez.

El juzgado número 3 de Reus imputó el 1 de mayo del año pasado al dueño de Traiber, Lluis Márquez, por un delito contra la salud pública, falsedad documental, blanqueo de capitales y otro societario.

La Fiscalía de Tarragona ya investigaba a la empresa, con sede en el polígono Mas de les Ànimes de Reus, a partir de la alerta sanitaria y pasó las diligencias al juez, que, a su vez, investigaba presuntas presiones de concejales a médicos para que compraran a Traiber.

La Agencia Española de los Medicamentos lanzó una alerta sanitaria en noviembre del 2014 tras la denuncia de una empleada de que la empresa fabricaba prótesis sin la preceptiva licencia sanitaria y las vendía sin los sellos de la CE, entre otras irregularidades.

La alerta obligó a revisar a más de 6.000 pacientes con prótesis defectuosas o caducadas de rodilla, cadera y columna de once comunidades autónomas, aunque el grueso de los pacientes se concentra en el hospital de Sant Joan de Reus, con 1.400 afectados.

El juzgado número 3 de Reus instruye desde hace más de tres años un cúmulo de delitos, la mayoría relacionados con corrupción en la salud pública, facilitados, presuntamente, por los responsables del grupo de empresas municipales de la ciudad tarraconense, la extinta Innova.

El juez ha dividido recientemente la pieza que investiga a Traiber en dos, para separar las presuntas presiones de la parte médica.

Así, la pieza 4 se centra en las presuntas presiones del empresario Luis Márquez, de la ex primera teniente de alcalde Teresa Gomis (CiU) y del ex concejal de Promoción Económica y ahora edil de Urbanismo Marc Arza, al jefe de Traumatología del Hospital de Sant Joan para que comprara a Traiber.

La otra parte del caso es ahora la pieza separada número 15, que se centra en los aspectos médicos de las prótesis, con sesenta personas investigadas y más de un centenar de pacientes personados como perjudicados.

El abogado de la mayor parte de ellos, Emili Ortiz, ha señalado a Efe que “la documentación que ya obra en el juzgado es contundente” y ha subrayado que, además de los perjuicios psicológicos aportados, una pericial la Universidad Politécnica de Cataluña revela defectos de fabricación en la prótesis analizada. EFE

Ver noticia completa en La Vanguardia [+]